Mindy Glazer y Arhur Booth fueron juntos al colegio en Miami,
eran amigos. Tras muchos años sin saber el uno del otro, el pasado 3 de
junio de 2015, la niña se había convertido en jueza y el niño en un
delincuente. Se reencontraron, sin saberlo, en los juzgados de la Corte
del Condado Miami-Dade.
Durante la sesión del juicio, la jueza le preguntó al reo si se
acordaba de ella y Arthur se quedó perplejo. “Oh Dios mío, oh Dios mío”,
dijo entre sollozos cuando logró reaccionar. El video de aquel momento
fue emitido por la cadena Fox News.
Arthur Booth, de 49 años de edad, estaba siendo juzgado por el robo
en un domicilio, huir en un coche y resistirse a su detención.
De repente, la jueza, Mindy Glazer, le pregunta al acusado si de niño
“fue al colegio Nautilus”. En ese momento, el acusado se echó a llorar
al darse cuenta de que en efecto, conocía a la magistrada.
“Era el niño más amable de mi colegio, era el mejor, solía jugar al
fútbol con él y miren lo que le ha ocurrido”, le dijo la jueza al
juzgado y a la audiencia.
El futuro prometedor de Booth se destruyó por culpa de las drogas y la delincuencia.
El acusado, por su parte, no podía parar de llorar y de repetir “‘¡Dios mío!”.
“Me apena verte aquí, siempre me pregunté qué había sido de ti”, dijo
la magistrada. “Espero que seas capaz de salir adelante y llevar una
vida digna. Siento verte aquí” seguía ella. El acusado no paraba de
llorar y de repetir “¡Dios mío, Dios mío!”, emocionado.
Poco después de finalizar la sesión, Glazer le deseó “Buena suerte”.
La intervención de la jueza logró que le pusieran la menor de las penas
posibles, con fianza.
Diez meses después del reencuentro en los juzgados, el pasado martes, pudieron de nuevo verse al ser puesto en libertad.
El reo pudo salir de prisión y al hacerlo allí estaba su amiga Mindy Glazer esperándole.
Pudieron abrazarse y él agradecerle el trato justo pero benevolente recibido gracias a la sentencia de la jueza.
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